IVAN EN ARMENIA “Somos la fuerza de la vida y la naturaleza”
Unas cuantas reflexiones por escrito, sobre un tema que es fundamental para el país y para el eje cafetero, nuestra política de defensa de la naturaleza y nuestra riqueza ambiental.
El título que lleva este discurso es: Somos la fuerza de la vida y la naturaleza.
Me resulta muy grato venir a esta ciudad, con la que me unen lazos familiares entrañables. Aquí en abril de 1930, nació mi padre, Manuel Cepeda Vargas, senador de la República, asesinado como parte del genocidio político contra la Unión Patriótica, en el año 1994.
Mucha de su rebeldía y de su espíritu de resistencia, debió heredar mi padre, de esta tierra y de su gente.
El pueblo quindiano, se ha destacado por su luchas políticas y sociales. Ha defendido férreamente sus derechos, como lo muestra por ejemplo, la defensa de la educación pública, que han hecho el magisterio y las grandes movilizaciones. Que han hecho los estudiantes, para mejorar condiciones laborales y defender la educación pública.
¡Que viva el magisterio y que vivan los estudiantes!
Aquí, el movimiento social y ambiental, ha protegido los ecosistemas, las montañas de la cordillera central, los ríos amenazados por la gran minería y los intentos de imponer economía de monocultivo.
En honor a esa historia de luchas, y a los desafíos que hoy tenemos ante nosotros, vengo a comprometerme con ustedes, en que al ser elegido Presidente de la República, como ocurrirá este año cuando triunfemos en primera vuelta, trabajaré con mi equipo de gobierno, intensamente para que Quindío sea un pujante y próspero lugar del país, una zona agroambiental, para el turismo sostenible, comunitario y regenerativo. Para hacer respetar las consultas populares contra la gran minería, y para liberar a esta ciudad y al departamento, de las mafias y redes criminales de la corrupción.
Esa es nuestra gran tarea hoy, y por eso debo decirles, que a pesar de todos los obstáculos, trampas, campaña sucias que se siguen urdiendo contra el Pacto Histórico, contra el presidente Gustavo Petro y contra mi candidatura, vamos a ganar este año, vamos a triunfar para elegir un segundo gobierno del pueblo y para el pueblo.
Vamos a cerrarle el paso al señor Álvaro Uribe Vélez y a la extrema derecha de éste país.
A pesar de que la extrema derecha se empeña en negarlo, ocultarlo o minimizarlo, el cambio climático y sus efectos, han puesto en grave peligro la supervivencia de la vida en nuestro planeta.
Para nosotros desde la izquierda, desde los movimientos sociales desde el Pacto Histórico, en cambio, representamos un programa desde el comienzo del primer gobierno progresista elegido en 2022, centrado en la más radical defensa de la vida, y de la casa común, como la llamó el Papa Francisco, que recordamos con tanto afecto.
Es un compromiso, compañeras y compañeros, con el futuro de la humanidad, es nuestra responsabilidad histórica con las próximas generaciones, porque Colombia tiene la fortuna de ser una de las naciones de riqueza y biodiversidad más importante del planeta. Tenemos la suertela fortuna de una combinación privilegiada de geografía climas y ubicación geográfica.
Colombia es el único país de Sudamérica con costas tanto en el Caribe como en el Pacífico.
Tenemos la cordillera de los Andes, que se divide en tres ramas que atraviesan de sur a norte el país, pisos térmicos que van desde nieves perpetuas hasta selvas tropicales, bosques andinos y valles interandinos.
Somos una nación de agua, con grandes ríos, humedales, ciénagas, lagunas, manglares y glaciares.
Tenemos grandes ecosistemas diversos, que convergen y generan mayor diversidad todavía. Sistemas como la Amazonía, el Chocó biogeográfico, la Orinoquía, el Caribe seco.
Tenemos más del 50 por ciento de los páramos de todo el planeta, y además como si todo esto fuera poco, somos uno de los países con mayor número de aves, plantas, anfibios, reptiles y mariposas.
Por eso Colombia es un territorio de valor estratégico para la humanidad, y para la vida en el planeta.
Necesitamos garantizar la preservación del equilibrio ecológico, y en consecuencia, como nación, como gobierno,como pueblo, debemos considerarnos guardianes y protectores de la vida, en nuestro territorio y en el mundo.
Durante décadas, en nuestro país, sectores poderosos, especialmente bajo los gobiernos de la extrema derecha uribista, aliados con redes mafiosas y también criminales, o grupos armados ilegales, han puesto en práctica el principio neoliberal, de que el mercado está por encima de la vida. Para eso se han ejecutado todos los métodos de voraz e intensa depredación.
Se explota el oro, sacrificando el agua, se extrae el petróleo, fracturando el suelo y también el subsuelo, se saca el carbón, devastando la capa de vegetal, se practica la ganadería extensiva, deforestando se hace minería transnacional desplazando comunidades enteras.
Es un modelo que concibe los ríos, como mercancías, las montañas, como yacimientos, los bosques, como barreras a derribar, las plantas y las especies animales, como mercancías, material de experimento, o colección.
Pero este modelo, no sólo devastó ecosistemas, también ha generado violencia, porque cuando las comunidades se levantan para defender el agua, la tierra y la vida, cuando los pueblos indígenas, afrodescendientes, campesinos y ambientalistas, han dicho no al despojo, la respuesta de sectores de ultraderecha que han gobernado el país, siempre han sido la masacre y el asesinato de líderes sociales, liderezas sociales y ambientalistas.
El futuro de Colombia no puede ser y no puede estar, al servicio de un modelo que deja ríos muertos y comunidad desplazadas.
Nuestro futuro está en reconocer que la naturaleza no es una despensa inagotable, un centro comercial abierto a nuestro consumo ilimitado.
El sistema que tenemos, es el sistema del consumo y el despilfarro ilimitado.
La naturaleza es el sistema de la vida, y por lo tanto la posibilidad de existencia de toda sociedad y de nuestra especie biológica.
El Pacto Histórico, nuestro gobierno, nuestro programa, han sabido valorar y asumir esa responsabilidad global.
Desde que asumió su mandato, nuestro querido presidente Gustavo Petro, se ha convertido en un líder mundial de la protección de la naturaleza, ha proclamado que somos un gobierno para la defensa de la vida, y que Colombia trabaja para ser, una potencia de la vida.
Como lo decía, la cuestión de defender la vida y la naturaleza, es un tema que nos distancia diametralmente de la extrema derecha, y de su jefe Álvaro Uribe Vélez.
Él, y sus candidatas y candidatos, quieren que sigamos depredando la riqueza natural, sin ningún límite con egoísmo y sin escrúpulos.
Quieren el fracking no aceptan la transición energética y ecológica como una necesidad inaplazable. Invitan a las compañías multinacionales a seguir explotando nuestros recursos sin control y con licencias ambientales exprés. Consideran que las comunidades y las consultas previas son un estorbo. Quieren seguir la explotación minera en los páramos, ven a los defensores ambientalistas, como parte del enemigo interno.
Nuestra visión por el contrario, surge de las luchas sociales de comunidades organizadas, de movimientos ambientales, de campesinos de indígenas que han protegido históricamente los territorios.
Queremos una verdadera transición ecológica con justicia social. Queremos una economía responsable, sostenible, que se enfoque en la vida. Una bioeconomía que respete nuestra riqueza natural, y también que enriquezca la nación. Queremos que el agua sea un derecho, no más considerada una mercancía, y ordenar el territorio rural y urbano en armonía con el respeto al agua y a las fuentes hídricas. Queremos que se respete a las comunidades, sus liderazgos, sus organizaciones, y que haya justicia ambiental. Que se sancione a quien asesine a los líderes ambientales, a las liderezas sociales, y que persiga las comunidades en los territorios.
Que la Revolución Agraria, así la hemos llamado, pasaremos de la reforma, a la revolución agraria. Queremos que la Revolución Agraria, fomente un sistema agroecológico, que proteja la biodiversidad, fortalezca la economía campesina, asegure la soberanía alimentaria y conecte el conocimiento científico, con el saber acumulado por el campesinado y por los pueblos ancestrales.
A los empresarios, a los gremios económicos, les decimos, que con el respeto de la naturaleza, ganaremos todos. Que vamos a construir, si hay voluntad para ello, una nación rica y próspera, manteniendo nuestra biodiversidad natural.
Eso es lo que queremos, radicalizar la defensa, en todas partes, de la vida, de la naturaleza y de los bienes de la humanidad, en Colombia.
Compañeras y compañeros, somos un movimiento por la vida, por la vida digna para nuestra nación, y para la humanidad. Por eso nos nombramos, Frente por la Vida, como coalición, para la próxima consulta del 8 de marzo.
Ahora, en éste momento precisamente, está deliberando el Consejo Nacional electoral, para decidir de si podemos o no, participar en la consulta del 8 de marzo. Algo que es francamente indignante. A la principal fuerza política y a su candidato, se le quieren negar el derecho de la participación, y no solamente a mí como individuo, a millones de personas que votaron en nuestra consulta el pasado 26 de octubre.
No permitiremos ese atropello. Hacen esfuerzos desesperados por impedir que ganemos, pero no lo van a conseguir. A esa campaña sucia, responderemos con serenidad, pero con firmeza. Con acción política, y con acción judicial.
Llamo a que elijamos una gran bancada parlamentaria en el Senado, con nuestras candidatas y candidatos, que tienen lista única, cerrada, en cremallera, paritaria, con muchas mujeres, afortunadamente.
Y también llamamos a votar por nuestra lista a la Cámara de Representantes, que es también cerrada y que podrá ser elegida, marcando simplemente el logo.
Así que a votar por una gran bancada parlamentaria, que acabe con un gobierno y también con una manera de gobernar desde el Congreso, que es profundamente corrupta, porque es chantajista y porque es extorsionista en términos legislativos.
Llamo a ser elegido en primera vuelta presidencial, presidente de la República.
Llamo a defender al presidente Gustavo Petro, que soporta todos los días, la campaña de la extrema derecha, con ataques crueles y peligrosos. Que no han logrado reducir un ápice, su popularidad y simpatía, en encuesta tras encuesta que se practica.
Llamo a todas las personas, activistas e integrantes del Pacto Histórico, a nuestros amigos y aliados, a las voluntarias y voluntarios, a los comités electorales, a recorrer el país, cada ciudad, cada municipio, cada vereda, cada resguardo, cada barrio, cada calle, cada casa, explicando los logros sociales de nuestro gobierno, entregando nuestras piezas publicitarias, difundiendo mis discursos programáticos, organizando la votación, y garantizando la movilidad y el cuidado del voto el día de las elecciones.
Como lo he dicho, soy un hijo de nuestro gran pueblo, que hoy tiene la responsabilidad de construir, junto a todas y todos ustedes, la segunda etapa de transformaciones de nuestra sociedad.
Lo haré siempre, junto al pueblo, al servicio del pueblo. Mandaré obedeciendo, como nos han enseñado nuestros pueblos indígenas, los mismos que han sabido resguardar la madre naturaleza.
Y el próximo 7 de agosto, cuando celebremos nuestra victoria, cuando rindamos un justo homenaje al presidente Petro y al gobierno por la labor cumplida, comenzaremos en diálogo permanente con los movimientos sociales, ambientalistas y de protección de los derechos, la marcha para hacer irreversibles las grandes transformaciones de la sociedad colombiana, en nuestro segundo gobierno progresista.
!Que viva Armenia y Quindío, tierra de luchas y resistencias!
!Que viva el Pacto Histórico, el Frente por la Vida y el presidente Gustavo Petro!
¡Que viva Colombia, patria libre, digna y soberana!
¡Vamos a ganar, compañeras y compañeros!
